Entrevista a Carlos Baena
Carlos es animador en Pixar y ha estado detrás de muchas de las escenas memorables de las últimas producciones de la meca del cine animado. Nos contó acerca de sus comienzos, su desarrollo como profesional y su costado docente dentro de Animation Mentor. [Link]
Entrevista a Juan José Campanella
Juan José Campanella está al frente de lo que promete ser la película que marque un antes y un después en la producción de films animados en la Argentina. Sin dudas la gran apuesta nacional 3D del 2013 en el cine de su barrio, señora.[Link]
Entrevista a Michele Bousquet
Michele trabaja para TurboSquid promocionando en todo el mundo una norma que pretende ser el standard en lo que se refiere a intercambio y procedimientos para la creación de objetos 3D. No estaría mal pegarle una ojeada para ahorrarnos bastantes dolores de cabeza en nuestro trabajo. [Link]
¡Uy! ¡Me pidieron los archivos!
A veces cuando realizamos algún trabajo freelance de manera externa fuera del hardware del cliente, el mismo nos solicita (por llamarlo de algún modo) los archivos fuente del proyecto. Las buenas maneras indican que tal cosa debería pactarse antes de comenzar a trabajar y no durante ni después del proceso de realización. Además (Sr. Cliente) sepa que ud debe pagar por tal servicio. Los archivos fuente no son suyos, ni por derecho ni por defecto. Si usted no lo hace explícito antes de comenzar la relación laboral freelance tal entrega queda a criterio del profesional así como las condiciones en que se realice tal entrega.
Existen varias modalidades de pedido, en general dependientes del tipo de cliente, pero podemos hablar de dos principales: El cliente 3D (una productora, etc) o el cliente No-3D (Una empresa de fabricación de máquinas de pochoclo, por ejemplo).
El primer caso es el más desprolijo ya que por lo general “omiten” decir que “necesitan” los archivos “por cualquier cosita, así no te jodo más adelante”. Ante esto estamos en condiciones de decir: “Al contrario, jodeme porque estoy en mi derecho de cobrarte las modificaciones futuras, no me molesta”. El segundo caso es donde nosotros deberemos tomar la iniciativa, ya que por lo general es un cliente no educado en estas cuestiones y no tiene por qué tener la obligación de saber estas reglas de comportamiento. De todos modos, recomiendo tocar estas cuestiones siempre de manera amable y trayendo el tema a la mesa por nuestro lado, de esa forma nunca nos veremos sorprendidos o contrariados por un pedido de tal naturaleza. No viene mal especificarlo por escrito en el presupuesto enviado al principio de la relación laboral.
Es por eso que, habiendo pasado por experiencias no demasiado agradables en el pasado, he desarrollado una suerte de disclaimer, que además previene de convertirnos (por inocencia o desconocimiento) en esclavos gratuitos de la entrega de los archivos, pese a haber cobrado por ellos. Créanme, no es buena idea brindar “servicio post-venta” luego de la entrega de archivos. No lo hagan. No, no y no… [Link]









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